Energía limpia
Usar menos y usar mejor: luces LED, aislamiento y fuentes renovables recortan emisiones y gastos.
Hábitos simples, un plan semanal y herramientas para reducir tu huella y devolverle algo al planeta.
No hace falta cambiarlo todo. Elige uno, hazlo constante y suma el siguiente.
Usar menos y usar mejor: luces LED, aislamiento y fuentes renovables recortan emisiones y gastos.
Reparar fugas, regar de noche y recolectar lluvia cuidan ríos, mares y napas.
Reducir, reutilizar y reciclar. Lo que sobra de una cosa puede ser el comienzo de otra.
Árboles nativos, huertas y polinizadores sostienen los alimentos y refrescan el clima local.
Siete gestos pequeños que, repetidos, se vuelven costumbre.
El orden importa: cada paso evita más impacto que el siguiente.
Marca los que haces y mira tu progreso. Elige uno nuevo para esta semana.
Elige un solo hábito de la lista y repítelo una semana. Cuando ya sea automático, suma otro. La constancia importa más que la perfección.
Ayuda, pero es el último paso. Primero conviene reducir lo que consumes y reutilizar lo que ya tienes; así se genera menos residuo desde el principio.
Individualmente es pequeño, pero los hábitos se contagian a la familia, el barrio y el trabajo. Sumados, cambian lo que se compra, se produce y se exige.
Organiza una jornada de limpieza, un intercambio de ropa o una huerta compartida. Empezar con pocas personas suele ser suficiente.
¿Tienes una idea, una iniciativa o quieres colaborar? Escríbenos y armemos algo juntos por el medio ambiente.